Elisabeth

España, Espagne

15/12/2014

Español, Francés, Inglés, Ruso

¿Qué hacías antes de estudiar en el ISIT?

Estudié el Grado de Traducción e Interpretación en la Universidad Pontificia de Comillas en Madrid.

¿Cómo conociste el ISIT?

Me documenté sobre todas las escuelas que me permitieran formarme como intérprete con mi combinación de lenguas y el ISIT es una de ellas.

¿Por qué elegiste estudiar en Francia y concretamente en el ISIT?

Francia siempre ha sido un país que me ha gustado por su cultura, gastronomía y su gente. Además, el ISIT es considerada como una de las mejores escuelas de interpretación.

¿Cuál es tu proyecto profesional?

Me gustaría trabajar para las Naciones Unidas, dada mi combinación de lenguas, y seguir perfeccionando mi nivel de lenguas para tener también una combinación posible para la Unión Europea.

¿Qué consejos darías a futuros estudiantes extranjeros?

Mis profesoras de interpretación de la Universidad Pontificia Comillas me transmitieron el amor por la interpretación y me animaron a luchar por lo que me gusta. Que los estudiantes tengan ese apoyo es importantísimo para ser tenaz y persistente. El máster de interpretación requiere mucha disciplina y esfuerzo. Además, todos los que estudiamos aquí compartimos la curiosidad por la vida, la curiosidad por aprender y el amor por las lenguas. Creo que con todos estos ingredientes se puede aprovechar mucho la formación que nos dan.

¿El ambiente educativo aquí es diferente al de tu país?

La diferencia más grande es la multiculturalidad de la clase. En Madrid tenía compañeros de toda España, mientras que aquí tengo compañeros de todo el mundo, desde Estados Unidos hasta Corea, pasando por Rusia. Esta variedad es, además de enriquecedora, importantísima para la formación y nuestro futuro como intérpretes. La formación es muy completa. Además de las clases de interpretación, tenemos asignaturas teóricas que nos permiten desarrollar capacidades como oradores e intérpretes. Todo esto se completa con los grupos de entrenamiento que realizamos los alumnos para perfeccionar las pautas que nos dan en las clases. Los docentes son profesionales en ejercicio, lo que hace que las clases se asemejen mucho a una situación real en el mercado laboral. Hay que saber estar, disponer de una exquisita educación, disciplina, fuerza de voluntad y ganas de aprender y trabajar.

¿Qué te ha sorprendido al llegar a Francia?

El francés no me supuso ningún problema, puesto que ya lo hablo desde hace muchos años. Ya conocía París, así que lo que más me ha emocionado son los mercadillos de Navidad, que no tenemos en España. ¡Y qué decir de las panaderías… ! Lo único que me ha disgustado al venir aquí es la lluvia. Desde que llegué, en la escuela, en mi residencia… todos me han acogido con mucha amabilidad. En menos de dos semanas, estaba totalmente integrada.